Arte bruto, artes primeras
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En la época en que Picasso se interesaba por el arte "negro" o africano, las "artes primeras" aún no tenían curso. El vocabulario evoluciona al mismo tiempo que nuestra visión del mundo. Arte primitivo, tribal, africano, océanico o inuit, arte salvaje, arte tradicional... ¿Cómo abarcar la immensa producción del arte no europeo, del arte "de los otros" ?


En 1945, Jean Dubuffet veía en el arte bruto un arte libre de convenciones estéticas. Para él, los locos se situaban al margen de las convenciones sociales. La psiquiatría moderna tendría tendencia a matizar, y después de una visita al museo de Lausana, ¿cómo se puede afirmar que la producción de los locos esté situada fuera del academicismo actual ? Todo evoluciona.


¿Es légitimo comparar el arte bruto con las artes primeras ? Cuestion compleja.


Podemos distinguir facilmente el arte africano "tradicional" del arte africano "moderno" "contemporáneo" o vanguardista. De la misma manera que los cuadros de Louvre pertenecen a épocas y a estilos distintos, los objetos de arte africanos no debérian ser etiquetados de "primeros". Admiramos a Picasso porque se inspiró del arte negro ; ¿cómo podemos reprochar a Ousmane Sow de estar influenciado cuando esculpe su Victor Hugo ?


Tanto el arte bruto como las artes primeras deben ser auténticas, lo que crea un cierto malestar. El critico Michel Ragon señala

" el arte de los enfermos mentales ha alcanzado su grado máximo de expresividad en la época en que más represion había en los asilos. A partir del momento en que los psiquiatras recuperaron la expresion "salvaje" para introducirla en sus terapias, la vena artística de los enfermos se agotó"


Aunque quizás queden cosas por descubrir ..........

Arte de los origenes, arte "auténtico", los adjetivos son citados hablando de las artes primeras por Ilia Malichine, un apreciado "marchand" en su entrevista para la televisión franco-alemana "Arte" en julio del 2004 :

"Picasso fue sensible a la riqueza del arte africano, a su magia, pero también a su autenticidad. Siempro intento definir el arte a partir de este concepto. Para mí, el arte, lejos de toda impostura o fanfarronada, es hijo de la autenticidad

Se ha liberado al monstruo ! La autenticidad, ridículo cliché de los años 1920 a 1945 sale a flote, según la opinión de este respetado "marchand" :

"Encontrar un obra antigua y auténtica es mucho más difícil de lo que los europeos se imaginan. Ayer, por ejemplo, me telefonearon desde Africa. Desde hace cinco años quiero comprar une escultura de madera que una anciana lleva atada a su espalda, como un niño pequeño. Según mi informador, se trata de una espléndida obra de arte, que data de hace varias generaciones. La mujer es ciega y no puede trabajar. Su familia querría vender la escultura pero la anciana quiere que la entierren con ella. Además el jefe del poblado también quisiera que fuera vendida, ya que necesitan el dinero. Para encontrar una solución, hemos hecho esculpir un objeto que podrá ser enterrado con la mujer. Así, la familia podrá venderme la escultura. Al final ha acabado cogiendo valor ; debemos evitar que un objeto como éste sea devorado por las termitas ! "

Lo que demuestra que en lo que se refiere a la autenticidad, nadie es perfecto, sin hablar del respeto de las creencias ajenas.

Antes de hablar de los otros, preguntémonos en qué circunstancias en arte occidental renegó el academicismo.

Después de las succesivas victorias del impresionismo, del arte conceptual, pasando pour le cubismo, estamos tan impregnados de los valores antiacadémicos que la cuestión de los orígenes del arte occidental actual, - la cuestión del arte moderno "primero" - queda oculta por una evolución que parece "evidente".

Los totalitarismos de los años 20 se levantaron unánimamente contra el arte decadente. ¿Qué mosca picó a los artistas decandentes ? Las moscas........ abundaban en los montones de cadáveres de la 1ª guerra mundial. La revuelta contra las atrocidades mécanicas y químicas, desastroso resultado de los nacionalismos y la xenofobia, se desarrolló primero entre los artistas Dada. Vomitaban la destrucción industrial que se había añadido al tradicional horror de la guerra. Horror del que el padre de Comby fué actor a pesar suyo. Horrores de los cuales el más horrible era el de presentar a los pueblos el sometimiento de otros pueblos como bien soberano.


No se escuchó a los artistas decadentes y volvimos a empezar aún peor. Desde el 1941 los gases fueron utilizados contra los civiles y en 1945 las primeras bombas atómicas fueron lanzadas. Por razones similares a las del movimiento Dadá, al final de la guerra, Dubuffet buscó otra cosa. Algo que no estuviese tergiversado, contaminado, calibrado, mortificado por la sociedad industrial convertida en monstruo indomable en el que la logica es totalemente inhumana. Esperaba encontrar en aquellos que la sociedad ha rechazado, un "otra parte" o, como mínimo, un signo venido de ese "otra parte". Si las personas razonables exterminan los ancianos y los niños con el napalm o el átomo, ¿no serían los locos más sabios de lo pensábamos ?

No nos sorprendamos entonces de que Comby, con los mismos motivos, intentase en los años 70, en el hospital de Pierrefeu, crear un vínculo con esas personas diferentes. Voluntad en total coherencia con el resto de su obra. Los mismos acontecimientos catastróficos crean reacciones de defensa similares en los artistas sensibles que interiorizan el horror.

Según a que tendencia pertenezca, el crítico de arte clasificará a Comby en un compartimiento u otro. Es la tradición occidental de los eruditos. Esperemos que la clasificación se convierta en misión imposible.


Para sus alumnos, Comby podria ser clasificado como un artista al margen –o en el centro- del arte bruto, brutal casi, por su obsesión del grito, de la muerte y de la violencia guerrera. En la antítesis del arte minimalista, la escultura de Comby merecería de ser tratada de maximalista, de "profusionista" y hasta de terrorista. Muy lejos del arte conceptual, es una escultura masivamente material, potente, que pesa tanto sobre tierra como marca profundamente la imaginacion. ¿La escultura de Comby ? En las antípodas del buen gusto.


Me imagino que Comby sabe que él es todo menos inocente. Se sabe artista y el hecho de reconocerse como tal y de crear le procura un immenso placer. Quizás se considere también un poco brujo y encuentre en su trabajo la magia simple de la creación.

Según a que tendencia pertenezca, el crítico de arte clasificará a Comby en un compartimiento u otro. Es la tradición occidental de los eruditos. Esperemos que la clasificación se convierta en misión imposible.






Alain Le Boucher Juillet 2006




Article de Die Welt sur la galerie Ilia Malichine. (en allemand) : Seit 30 Jahren Handel mit afrikanischer Kunst: Die Galerie Malichin in Baden Baden - Kontrastprogramm mit Zeitgenossen

revue GAZOGÈNE 108 Rue Jean-baptiste Delpech 46000 Cahors.
Gazogène se veut la revue des créations singulières, de l’Art Brut, de l’art populaire, dans leurs manifestations les plus humbles comme dans leurs réalisations hors les normes. C’est beau et déjanté à souhait. 

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